Del árbol

Imaginemos un árbol que se yergue sobre nosotros espléndido y magnánimo. Su tronco, hojas y raíces son bellísimos, y todos están envueltos por una energía que recorre al árbol y que lo conecta con su entorno. Procuremos ahora ponernos en comunión con el árbol: ser nosotros y también ser él.

Visualicemos cómo las raíces entran en contacto con un riachuelo subterráneo para llevarse los rencores, rabia y tristeza del árbol, y cómo lo nutren con energía positiva que envuelve su tronco hasta envolver todas las hojas de su copa y hacer que el tronco crezca más y más, hasta llegar a las estrellas.

Ahora el árbol ha llegado a las estrellas, está en contacto con ellas y con todo el universo. Nosotros también. Visualicemos a todos los seres de la naturaleza que rodea el árbol; sintámonos en comunión con todos, formando una unidad natural integral y perfecta.

Ahora es hora de emprender el camino de regreso a nosotros mismos, sintiendo cada una de las partes de nuestro cuerpo, reconociéndolas y abriendo los ojos para ahora ver todo lo que nos rodea envuelto de energía positiva.

Para los alumnos iniciados solamente en el 1º nivel haremos la misma meditación, sin los símbolos. Tan solo dando Reiki al 4º y 6º chakra, visualizando igualmente esa luz brillante que nos da la paz y armonía que necesitamos.

Al acabar la meditación podemos encender si queremos una vela blanca o malva, proyectando en ella esos deseos de sosiego y tranquilidad.

Anuncios